miércoles, 14 de enero de 2015

¿QUÉ ES LA BIO-ESPIRITUALIDAD MEDIANTE EL FOCUSING?

                  


¿QUÉ ES LA BIO-ESPIRITUALIDAD MEDIANTE EL FOCUSING?
                          
Sería ocioso tratar de hacerle entender a alguien lo que es el Focusing y la Bio-Espiritualidad, pues se trata de un proceso, personal y progresivo y de una tarea que tendrá que llevar a cabo quienquiera que esté interesado en una nueva manera de relacionarse consigo mismo, con los demás y con cuanto existe, pues en última instancia se trata de un autodescubrimiento. En todo caso el Focusing y la Bio-Espiritualidad juntos, nos muestran la ruta para llevar a cabo tan singular como personal experiencia.
No obstante, trataré de poner aquí algunas cosas de las que trata esta experiencia-proceso utilizando unas reflexiones del propio descubridor del Focusing, Eugene T. Gendlin, de quien McMahon y Campbell lo recibieron y quienes, tras muchos años de experienciarlo, estudiarlo y enseñarlo, dieron origen a lo que ellos denominaron Bio-Espiritualidad a través del Focusing.

Gendlin, quien es un genial y reconocido filósofo, psicólogo, psicoterapeuta, se refiere a la naturaleza humana en estos términos:

“PENSAMOS más que lo que DECIMOS,
SENTIMOS más de lo que pensamos,
VIVIMOS más que lo que sentimos.
Y debajo de ello hay mucho MÁS.”

Pero desglosémoslo un poco.

PENSAMOS más que lo que DECIMOS (y de lo que hacemos):

Podemos darnos cuenta de la veracidad de este enunciado, pues es obvio que aun la persona más hablantina e industriosa, piensa más de lo que puede decir y hacer. Nuestra lógica ordinaria, nuestros, conceptos, el pensamiento lineal, los juicios, ideas, interpretaciones, análisis, opiniones, razones… son una parte diminuta de la experiencia humana. Con cuanta frecuencia nos hemos dado cuenta de que lo que resultaba de cada una de estas funciones había quedado completamente rebasado, obsoleto o que simplemente estaba equivocado. Cuando establecemos relación con nosotros mismos y con cuanto existe exclusivamente desde el “polo cefálico” estamos cayendo en un trágico reduccionismo de lo que la experiencia humana realmente es, pues somos mucho más que sólo lo que hace nuestro cerebro, por muy bien que lo sepa hacer.

Vayamos pues con Gendlin, ahora un poco más allá, pues quizá te preguntes, ¿qué es eso que está debajo de ese pensar? Bueno, pues los hechos señalan que:

SENTIMOS más que lo que pensamos...

Esto puede no parecer tan obvio. Cuando estamos ante cosas establecidas como el que 2 x 2 sean 4, con o sin nuestros sentimientos al respecto, igual, 2 x 2 serán 4. Por supuesto que esto es importante, pero aquí estamos hablando de lo que bulle debajo de lo que pensamos, nuestros sentimientos, es decir, de cómo nos vivimos a nosotros mismos y cómo experienciamos a los demás desde dentro de nosotros, lo cual es algo personal, único y el proceso hacia algo más. Ante una situación atemorizante, por ejemplo, antes de pensar en “miedo” estamos SINTIÉNDOLO. Debajo pues del pensamiento siempre hay un sentir -con lo que más nos vale estar conectados. Así que puedes darte cuenta de que cuando lo que piensas se nutre de lo que sientes, las cosas funcionan mejor porque estás integrando tu pensar con tu sentir, estás permitiendo que tu sentir enriquezca, matice, le dé consistencia y colorido, a tu pensar.

Pero las cosas no paran ahí porque:

¡VIVIMOS, más que lo que sentimos!
Para sentir necesito estar vivo. Dicen los expertos en informática que el pensamiento racional, lineal, del que depende mucho lo que decimos y lo que hacemos, se nutre de unas 2,000 unidades de información (bit) por segundo, y que en cambio, la información que recibe el cerebro es del orden de los 400 000, 000 000 de unidades por segundo que vienen del cuerpo. Estas impresionantes cifras nos hablan, aunque todavía pálidamente, de lo que es el proceso de estar viviendo, pues cada una de nuestros cientos de miles de millones de células recibe, genera, utiliza y comparte información, la mayoría de la cual no llega al cerebro. Algo de esto es lo que ha enunciado Gendlin en esas palabras: estamos viviendo mucho más que sólo lo que estamos sintiendo. De esto no es tan fácil darnos cuenta, aunque quizá podrías estar de acuerdo con que nuestra psico-neuro-inmuno-endocrinología es continua y constante, actividad y movimiento, aunque no estemos conscientes de ello.

Pero Gendlin ha ido aún más allá. Él lo pone así:

Y debajo de ello hay MUCHO MÁS:

Aquí estamos en el mundo de lo no computable, estamos en lo in-con-mensu-rable. En lo que no se puede ni decir, ni pensar, ni sentir, ni experimentar sino EN, con, desde, el cuerpo-espíritu. De aquí el término Bio-Espiritualidad, que desde su propia experiencia, del estudio de Gendlin y de su filosofía de lo implícito, los doctores McMahon y Campbell se han dado cuenta que se trata del reino del cuerpo/espíritu que todo lo sondea, todo lo conoce, todo lo integra (lo que decimos, lo que pensamos, lo que sentimos lo que vivimos…), reino en el que todo es llevado adelante como totalidad.

Bueno, pues el Enfoque Bio-Espiritual es una vía que nos orienta, sitúa y mantiene, en tal experiencia, incluyéndonos íntegramente, pero no sólo como individuos, sino integrados EN un Cuerpo más grande en el que “vivimos, nos movemos, existimos”.

Pero, ¿cómo tener acceso a esta experiencia?

Pues muy fácil, todo ser humano, -y los niños lo hacen de una manera natural y desde el vientre materno- lo podemos hacer atendiendo de una manera especial, cómo y dónde llevamos en nuestros cuerpos de una manera SENTIDA, nuestros asuntos importantes, sean estos de creatividad, o aquellos que han permanecido detenidos, olvidados, y muchas veces rechazados.

Gendlin-filósofo se dio cuenta de que las personas que pedían ayuda para resolver sus asuntos difíciles y que tenían éxito en ello, estaban en contacto con la sensación-físicamente-sentida de esos asuntos como los llevaban en sus cuerpos (y no con lo que pensaban de ellos). Si el asunto los atemorizaba, los afligía, los hería, ellos contactaban ese sentir en su cuerpo y dejaban que esa sensación-sentida (felt sense como le nombró Gendlin a su enorme descubrimiento) les hablara y les trajera la historia que yacía debajo de esa sensación-con-sentido y con significado, dando con ello un paso adelante en la resolución de asunto, conflicto, problema, dilema, que los había llevado a pedir ayuda psicoterapéutica, y que con ello, les venía un cambio físicamente sentido, siempre liberador. Había descubierto el crucial acto corporal-interior que lleva adelante cualquier situación personal al interactuar físicamente el asunto corporalmente sentido con un símbolo, dando lugar a un cambio-sentido, corporal, a lo que Gendlin le llamó experienciar ¡sin que hubieran intervenido las funciones metales del análisis, la interpretación, los juicios; funciones que también eran puestas en marcha, pero tras haber vivido la experiencia del cambio, ya para explicársela, para reflexionar sobre ella, para conceptualizarla, para sistematizarla. Todo esto después de tales experiencias, ¡no en lugar de ellas!

Como podrán darse cuenta, en este tipo de experienciar se encuentra involucrada, desde adentro, la persona total: lo que ella DICE, lo que PIENSA, lo que SIENTE, lo que VIVE, y ese MÁS del que habla la última frase del Dr. Gendlin.

Y cuando la persona HABLA, PIENSA, SIENTE, VIVE, desde el cuerpo-Espíritu, estamos ante un ser humano-proceso en RE-CREACIÓN que se desenvuelve enmedio de un infinito de posibilidades.

En el lenguaje bio-psico-espiritual podremos decir que es entonces que somos auténticos, haciendo, hablando, pensando, viviendo… desde estas profundidades corporales. En la Bio-Espiritualidad, estas experiencias la vivimos como regalo, como don, como gracia. Invariablemente y desde cada una de ellas surge un ¡gracias! al darnos cuenta que algo nuevo, grande y verdaderamente importante nos ha sido donado.

El Enfoque Bio-Espiritual nos invita, nos orienta y nos sitúa en este tipo de experiencias que en sí mismas son sanadoras y nos integran poniendo en movimiento aquellos aspectos de nuestra vida que necesitan ser llevados adelante, sean estos de creatividad y desarrollo, sean los que se encuentran detenidos o encapsulados en nuestros tejidos corporales, al simplemente ofrecerles un tipo de calidez de presencia y de acogida enraizadas en una Presencia más grande ¡que podemos sentir!

No tiene pues nada de raro que cuando entramos al Proceso que somos, sea “llevada adelante” nuestra vida entera. Así que si haces oración, ahora tú eres oración viviente. Si le entregas buenas noticias a alguien es porque tú has sido convertido en esa buena nueva, si necesitas perdonar, perdonarte a ti mismo, bendecir, tú has sido transformado en el perdón mismo, en reconciliación, en bendición.

¿Atenderías a esta invitación que hoy te hacen el Enfoque y la Bio-Espiritualidad?

                                                                      Juan B. Prado Flores
                                                                                         

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