¿Qué
sucede en tu cuerpo mientras experiencias el proceso
Bio-Espiritual
mediante el Focusing?
Dado que el desenvolvimiento de esta historia
es ilustrativo de lo que es el Enfoque Bio-Espiritual (Bio-Spiritual Focusing) ello me ha llevado a poner aquí, de manera sucinta, algunos (no
todos los) elementos implícitos[1] que se encuentran en esta y
en toda experiencia transformante. Al
decir implícitos, estoy afirmando que lo que surge al estar experienciado este
proceso no está ya formado, sino que es elaborado en el momento presente de
manera que lo que pareciera ser anecdótico o anómalo no sólo nos abarca a
todos, sino que es, en realidad, el proceso del cambio instaurado en nuestra
naturaleza, el cual está dando lugar a una ampliación de la Conciencia sin precedentes
en la historia de la humanidad, lo que nos
lleva a experimentarnos como conciencia viviente de Lo Más Extenso, de Lo Sin
fin ni principio.
Esta historia incluye mi personal y
respetuosa invitación a que experimentes en tu persona y en tu día a día lo que
aquí te presento, experimentando lo está haciendo ahora mismo, un cada vez
mayor caudal de seres humanos. Y si en alguna manera puedo contribuir a que
algo como esto suceda en tu vida, no dudes en contactarme.
Así que, con mi más grande agradecimiento
para Miriam Mendoza, vayamos a la historia[2] (sugiero leerla completa antes
de ir a mis notas a pie de página).
Miriam, madre de una recién nacida, solicita
una cita médica conmigo para que atienda a su bebita. Al llegar, me consulta acerca
del problema de su hija de 28 días de vida, el cual se ha venido incrementando.
La tía materna de Miriam quien nos conectó y ahora las acompaña, trae en sus brazos
a la recién nacida.
Entre los antecedentes perinatales[3] está el que cuando Miriam
tenía 15 años, murió su hermana de 13 por anemia aplástica (su cuerpo no
producía elementos sanguíneos). Miriam se había casado cinco años atrás, pero
no había querido embarazarse; el embarazo vino aun trayendo implantado un
dispositivo intrauterino[4] (DIU).
La joven madre me dice, cuando le pregunto
por el motivo de la consulta: “Es que no
sé[5] qué le pasa a la niña doctor; si la cargo llora, si la visto llora, si la amamanto llora… ni
siquiera la he podido bañar, la baña mi mamá porque yo siento[6] las manos heladas, con un sudor frío, como con hielo por dentro;[7] como… ____[8] no sé.”[9] Mientras,
yo veo a la tía de Miriam con su sobrina nieta en sus bazos durmiendo
plácidamente. Al revisarla no encuentro nada anormal en ella, por lo que le
digo a Miriam: “Señora,
su hija está sana, ¿siente[10] que
hay algo que le impide disfrutarla y aun bañarla?” Viéndome fijamente a los ojos y tocándose
con inquietud sus manos, instantáneamente me dice: “¡Sí doctor, mis manos!”[11]
Por mi contacto con el Enfoque Bio-Espiritual sé que la joven madre ‘sabe’[12] que en la sensación que
tiene en sus manos está expresándose el problema existente entre ambas. Acorde
con ello, le digo que sé de un procedimiento que quizá le aclare qué es eso en
sus manos que le impide no sólo disfrutar,
sino aun bañar a su hija, y le
pregunto si estaría bien que lo lleváramos a cabo.[13] Me contesta que sí[14] y comenzamos el siguiente
ejercicio de Enfoque Bio-Espiritual en su versión corta.
Vea –le digo- si se siente
bien cerrar sus ojos para que no la distraiga nada de afuera. Asiente
instantáneamente[15] y al hacerlo, le pido que
vea si puede entrar a su cuerpo y desde dentro de él, contactar con eso en sus manos que tiene que ver con
el llanto de su hija al atenderla.[16]
Cierra sus ojos y detecto cierta inquietud. No
se trata –le hago saber- de buscar respuestas ni explicaciones, tampoco de calmar,
minimizar ni de eliminar lo que siente, sino se trata de quedarse unos momentos de manera respetuosa simplemente sintiendo eso que está en sus manos. Tras uno a dos minutos de estar en silencio[17] súbitamente abre sus ojos
con sorpresa y angustia y los fija en los míos. Yo tranquilamente le digo que estoy
con ella y que vea si está bien volver allí adentro.[18] Vuelve a cerrar sus ojos,[19] pero sigue tensa.[20] Entonces le pregunto si ha venido
algo, tal vez una palabra, una imagen, un color, un recuerdo… De inmediato me dice: “Sí, estas palabras: ‘Nunca vas a ser una buena mamá para tu hija’”. [21] Sorprendido, le reflejo estas palabras de manera empática[22], al tiempo que le pregunto
si ellas se conectan con la sensación de sus manos antes referida y me contesta:
“¡Sí!”[23],
sin dudar.
Entonces la invito a que vea cómo se siente todo esto[24] dentro de ella. En lágrimas y casi instantáneamente
me dice: “¡Muy triste!”[25] Le reflejo esas palabras desde mi propia sensación corporal sentida y,
al verla atribulada, serenamente le digo que vea si está bien estar unos momentos con
eso triste,[26] pues ella había vuelto a
abrir sus ojos como interrogándome y/o interrogándose si no sería mejor salir de
allí y dejar todo eso. Con decirle
que está bien sentir esa tristeza, vuelve a cerrarlos. Entonces le digo que vea
dónde[27] en su cuerpo se siente esto tan triste. Está
buscando ese lugar por uno o dos segundos[28] y extendiendo su mano por todo su pecho me dice:
“Aquí”.[29] ‘Aquí’, le reflejo[30] y le digo que tal vez ese lugar triste
también esté necesitando[31] que le demos[32] una respetuosa acogida.[33]
Me contesta que lo intentará y poco después y
más tranquilamente, me hace saber que lo está haciendo. Le digo que vea si
puede quedarse ahí, esperando por si, como sus manos, ese lugar[34] también tiene algo que decirle,
tal vez mediante una imagen, un recuerdo, una palabra, otro sentimiento…[35] Casi instantáneamente, y con
un llanto que viene de muy adentro me dice entrecortadamente: “Es
un recuerdo…, es cuando estoy con mi hermanita en el hospital…, la tengo en mis
brazos, se está muriendo… estamos ella y yo solas.”[36] Con el impacto que recibí al
escucharla se me humedecían los ojos.[37] Al preguntarle, desde la conexión
empática conmigo mismo a la vez que
con ella, ¿Cómo se siente todo esto?, contesta tras una breve pausa: “¡Con
mucho dolor!”[38] Se lo reflejo y le digo ¿Dónde
en su cuerpo está este grande dolor?[39] Se toma unos instantes y, con
el llanto fluyéndole posa delicadamente la punta de su dedo índice derecho y me
dice: “Aquí… en mi corazón.”[40]
Entonces le propongo que vayamos[41] a ese lugar transido de
dolor a darle nuestra presencia aceptante, amorosa, acogedora, tal y como lo
hicimos con la sensación de sus manos y con la de su pecho. Ella lo acepta. Le
digo que se tome todo el tiempo que necesite dale su acogedora presencia a su
corazón.
Permanece
con eso como unos tres o cuatro largos minutos[42] (su tía, que había salido con la bebita de mi
oficina, estaba inquieta, así que le hago la seña de que ya estamos por
concluir) y comienzo a ver algunos cambios en ella: su llanto ahora es
apacible, su semblante, de lívido, pasa a sonrosársele, su respiración antes
entrecortada se ha suavizado; su cuerpo luce relajado y toda ella tiene una
expresión como de alivio, de bienestar, de tranquilidad.[43] Entonces le digo que vea si hay algo más que necesite
ser atendido. Se toma un breve tiempo revisando interiormente y con una leve
sonrisa me dice que no, que: “¡Ya todo está bien!”[44]
Admirado, se lo reflejo y le pregunto si todo
esto que ha recibido ha dejado una sensación como de bienestar, de
agradecimiento… a lo que, insinuándosele una suave sonrisa, me responde “desde hace ratito he estado dando gracias
por todo lo que ha venido”.[45]
Entonces le digo que, suavemente, vaya abriendo
sus ojos. Lo hace como viniendo de un lugar muy profundo, como reconectándose
lentamente con el mundo exterior. Y ya que lo siento oportuno, habiendo
regresado de su experiencia[46] concluimos el ejercicio.[47]
Al constatar
que se ha reconectando con el entorno, le pregunto: ¿Cómo se siente ahora,
Miriam? Busca palabras y como con una chispa de luz en su mirada, me contesta: “Con
ganas, doctor, de llegar a mi casa y bañar a mi hija”.[48] Se lo reflejo y le pregunto si siente que este
deseo proviene o se conecta con lo que acaba de vivir, y me dice “¡SÍ!”, sin dudarlo.[49] Yo simplemente le digo que ella decide si
está bien llevarlo a cabo.[50] Ya se imaginarán lo sorprendido, y la agradable
sensación de bienestar que me inundaba por dentro.[51]
Se van y a los 15 días regresan madre e hija
a la consulta pediátrica de control, pero ahora las acompaña la madre de
Miriam. De inmediato y, sin terminar de tomar asiento, la abuela de la pequeña me
habla del cambio completo[52] que había visto en su hija al tiempo que me
dice que ella era quien tenía que bañar a la niña porque Miriam no podía
hacerlo. Le respondo que yo estaba enterado de ello. Entonces me dice: “Cuando
llegué del trabajo por la noche pregunté, ¿Ya está todo listo para bañar a la niña?, y qué cree doctor que
me respondió mi hija: “Ya la bañé mamá.[53] ¡Yo no lo podía creer,
doctor!”, concluye la abuela. Entonces comenta candorosamente la joven madre: “Y ahora doctor, la niña llora, pero no
cuando la baño yo,[54] llora cuando la
baña mi mamá”.
La bebita no volvió a responder con llanto a
los cuidados de su madre y Miriam no tuvo más esa sensación de “frialdad” en sus manos. Tampoco volvió a
sentir que ‘nunca sería una buena mamá’. El asunto madre-hija[55] junto con la dolorosa historia
que Miriam había estado cargando por años, había sido resuelto[56] con solo atender su cuerpo con sus
sentimientos y sensciones.
Miriam me pidió que la acompañara a atender otros asuntos delicados mediante esta
técnica/proceso. Ella aprendía y ponía en práctica los aprendizajes básicos de cómo
atender los asuntos complejos, detenidos, pero, fundamentalmente en cuanto a la
manera de estar presente ella, para ella misma y para sus cosas interiores.
Tiempo después y tras varias consultas pediátricas
sucesivas chequeando el estado clínico, la buena evolución de la pequeña Karen
y la armoniosa interacción entre ambas, le pedí a Miriam su autorización para
compartir su experiencia a fin de ejemplificar lo que es el Enfoque
Bio-Espiritual. De inmediato ella me la otorgó.
Pasó el tiempo y en otra ocasión, después de
haberle pedido en otros momentos que por favor me pusiera por escrito lo que
había sucedido dentro de ella durante su ejercicio de Enfoque me contestó que
se le había dificultado terminarlo,[57] pero que me quería compartir
algo que le había ocurrido recientemente.
Asentí y me contó que, desde la muerte de su hermana, ni ella ni su madre
podían pasar frente al hospital donde la niña había muerto y que, si no podían
evitar pasar por allí, por lo menos se cruzaban a la acera de enfrente.
Pero recientemente -me dijo- tuve a una prima
que es madre soltera, internada en un hospital gineco-obstétrico. Fuimos mi mamá
y yo a verla pues la noticia era que estaba gravísima y queríamos despedirnos
de ella antes del desenlace final. La Asistente nos dijo que estaba en la
Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y que sólo podía pasar a verla una sola persona. De
inmediato decidí entrar yo.[58] Como la buscaba visualmente y no la
encontraba, el médico me dijo, ¿a quién buscas? Le di el nombre de mi prima y
me dijo: “¡Es ella!” Teniéndola enfrente, no la reconocía, doctor, pues estaba
muy pálida, hinchada, deforme, conectada a muchos tubos y rodeada de aparatos.
El médico me dijo: “Habla con ella”.
Yo no sabía si hacerle caso o no, porque me parecía o que se estaba muriendo o
que ya estaba muerta. Al acercarme a ella me di cuenta de que respiraba (estaba
conectada a un respirador). Mientras me presentaba y le decía que era yo, Miriam
y que había ido a visitarla, saqué mi cepillo de pelo, me puse a cepillarle el
suyo[59] y le hablaba de cuando jugábamos y hacíamos
muchas cosas juntas, de nuestras travesuras, de cuánto nos queríamos y divertíamos.
También le decía que, aunque mi familia no estaba de acuerdo con su manera de
vivir, yo la quería; que su hija de tres años la necesitaba, y que, de verdad,
yo quería que viviera… Y cuando me di cuenta, doctor, le estaba escurriendo una
lágrima[60] por aquí, -me dijo M-
señalándome la comisura externa palpebral derecha.[61] Al escuchar a M se me rasaban los ojos. Ella
continuó: Cuando salí de mi visita a mi prima, ya mi mamá no estaba, no había
soportado permanecer en la sala de espera del hospital.[62]
Su prima rápidamente se recuperó. Al
preguntarle a Miriam si la manera como había estado con su prima en tan crítico
estado, tenía que ver con la ternura y el afecto que ella le había dado a sus
propios asuntos, me dijo que precisamente quería compartirme que la manera tan cercana
como se había sentido acompañada y sostenida durante sus ejercicios de Enfoque
la llevó a tratar de la misma manera a su prima hospitalizada.
Entonces le dije: yo creo que lo que hiciste
libró de morir a tu prima. Con sencillez, ella me confió que al recuperarse y
salir del hospital su prima le había dicho exactamente lo mismo; que había
tomado la decisión de morir pues ya nada ni nadie, incluida su hija, le
importaba, pero que cuando Miriam estuvo con ella, al escucharla, veía que un sabio,
amoroso Anciano de luenga barba vestido con una blanquísima túnica[63] amorosamente le decía, en la
voz de ella (de Miriam) lo que Miriam le estaba diciendo, incluso su prima le
dijo ‘yo sabía que eras tú quien me hablaba, pero era ese amoroso personaje el
que me lo decía’,[64] y que eso que recibió y la
manera como se lo dijeron, la llevó a tomar la decisión[65] de
regresar a vivir su vida en este plano.[66]
Lo más impresionante es que esa decisión de
su prima ocurrió cuando estaba en estado de shock
séptico (un alto porcentaje de las mujeres que se infectan tras un aborto inducido,
mueren en estado de septicemia) es
decir, sin una adecuada perfusión
sanguínea de su cerebro, lo que teóricamente impide tomar una decisión como la
de decidir volver a querer vivir. En estas condiciones, ella llegó, como lo
hacen muchas personas que viven una experiencia cercana a la muerte (ECM) a
tomar la trascendental decisión de optar por la vida[67] junto con iniciar una
diferente y transformada manera de vivir.[68]
Tiempo después Miriam pudo poner por escrito
su experiencia y me la dio para compartirla, lo cual ahora hago para ustedes
con mi agradecimiento para ella.
Si lo relatado como mi experiencia al
acompañar a Miriam en su proceso puede ser sorprendente, en su escrito ella
comparte algo del proceso interior, corporal, que le dio salud a ella, a su
hijita, a la relación entre ellas, a su prima con su hija, etcétera.
Miriam describe así el desenvolvimiento del proceso experiencial corporal, y los
efectos en su vida, en sus relaciones familiares e interpersonales; efectos positivos
que le siguen fluyendo hasta el día de hoy:
Al comenzar el
ejercicio de Enfoque, enfrento el enorme monstruo que es el miedo.[69] A partir de haber tenido esta experiencia, el cambio en mi vida fue
completo. Y no solamente cambió la mía, sino también la de mi familia.
Antes, yo sentía
que la vida no tenía sentido.[70] Había perdido a mi hermana. Mi madre había
sido madre soltera y yo tenía que cuidar de mis hermanos y de mi casa.
Estaba falta de
cariño. Toda mi vida no habían sido más que puras responsabilidades. Tenía
miedo de casarme y de tener mi propia familia.
Era una persona
que no sabía expresar lo que sentía. Me daba miedo querer y no sabía cómo
tratar a las personas.[71] Cuando me casé empezaron los problemas.
Uno entra al
Enfoque y empieza a sentir incertidumbre por lo que comienza a descubrir, pero poco a poco vas dándote cuenta
que es maravilloso lo que encuentras y lo bien que se siente estar ahí. Empiezas
y es todo oscuro, negro. Es como un cuarto en tinieblas y sólo después de tanta
oscuridad y soledad, a lo lejos se ve un punto de luz.[72] Te acercas a ese punto, pero cuesta mucho llegar hasta allí.[73] Se hace eterno el llegar a alcanzarlo.
Al llegar a la
luz[74] vi una niña llorando de tristeza, de miedo, de soledad. No sabía esa
niña para dónde ir. Al acercarme[75] a ella comenzaron a moverse todos mis recuerdos; sobre todo los más
tristes que había vivido.[76] Todos eran acerca de la niña. Hubo un momento en que yo quería salir
de allí.[77] Quería irme y dejar todo eso, pero una confortante voz me hizo tener
fuerzas para seguir presente a todo[78] lo que venía. Y cuando me di cuenta ya no
tenía miedo.[79] Era bonito estar viendo todo
eso.[80] Conforme se me fue quitando el miedo iban llenándose de más y más luz
esos recuerdos.[81] Poco a poco la niña dejó de llorar. Entonces se levantó y todo se
iluminó.[82] Fue cuando finalmente le vi el rostro y sonrió que se convirtió en la
adulta que soy.[83] A lo lejos había un camino verde, lleno de
flores y un cielo azul. Sentía tanta felicidad que pude atender esos recuerdos
uno por uno, sin miedo, tranquilamente. Entre esos recuerdos estaba el más
doloroso que había vivido. Me acerqué a donde lo llevaba y vi a mi hermana que
había muerto. Puede estar con ella en ese lugar.[84] Lo vi pasar todo desde su enfermedad. Fue maravilloso vivir esa
experiencia[85] pues le pude decir cuánto la quería y dar gracias por el tiempo que
Dios me dejó compartir con ella[86] y por haber sido mi hermana.[87]
Después vinieron
los momentos felices que se me habían olvidado o los había dejado en un rincón.
Fueron muchos y grandes.
Caminé y vi a mi
familia que entonces era mi esposo y mi hija que acababa de nacer. Estaban
felices, esperándome con los brazos abiertos.
¡Y comenzó la
felicidad![88]
Miriam Mendoza.[89]
El contexto en el que se ha dado esta
historia es muy personal, pero el fluir de cada experiencia pone en acción los
recursos que todos tenemos autopropulsando y llevando adelante cada situación
humana mostrando que la humanidad está llamada a ir adelante mediante esta
sencilla técnica-proceso. Así que esta historia nos deja ver con claridad el
enorme potencial de salud, integración, desarrollo que trae consigo el echar a
andar los recursos corporales que todos tenemos, recursos que en realidad, los somos,
generanso cambios profundos, permanentes y progresivos con sólo atrevernos a
atender nuestros asuntos inconclusos tal y como los estemos sintiendo.
Simplemente ve cómo esta joven mujer transitó[90] sucesivamente desde “nunca voy a ser una
buena mamá…”, hasta: “… ¡ya todo está bien!”, mediante pasos
ensamblados que tenían el propósito de generar nuevos significados imposibles de
determinar a priori, pero con una
clara dirección de vida nueva.[91] Hoy
pues, sabemos de manera probada y comprobada, que este modelo conlleva un
proceso de desarrollo que todos los seres humanos tenemos a nuestro alcance.
También puedes ver que llevarlo a cabo no es algo complicado, sino que, su desenvolvimiento
y resolución fluyen desde nuestro interior, lo cual, además y como Miriam, ¡disfrutamos!
Toda relación madre/hijo(a), como la que
llevó a Miriam a pedir ayuda, comienza en la futura mamá antes incluso del
inicio de nuestra gestación biológica, así que todos los seres humanos tenemos
enfrente el reto de conocerla, asumirla y resolverla, para lo cual,
afortunadamente ahora contamos, con este modelo que ha estado probando y
comprobando su eficacia, de lo cual, esta historia es un bello testimonio.
Si tú eres como yo, seguramente habrás estado
buscando soluciones para algún asunto (inconcluso, doloroso, reprimido), por
medios puramente mentales. Afortunadamente hoy sabemos y constatamos que no es
cuestión de conocer a detalle de dónde y cómo aparecieron nuestros problemas,[92] sino que, gracias a poner a
trabajar estos recursos, podemos incluso decir que no se trata de solucionar
nuestros asuntos problemáticos, sino de permitir que su resolución se nos dé al estar presentes para ellos de la manera
como aquí se ha dado. Así que, si este escrito te motiva a probar el hacer
Focusing, tienes a tu disposición este material para, con él, acceder a tus
propias experiencias, tanto a las que has disfrutado como a las dolorosas, pues
todas y cada una implican un inagotable MÁS (Gendlin) de ti mismo que se
encuentra en las profundidades de tus tejidos corporales luchando por serte revelado,
de manera que te vayas conociendo, aceptado y amando a medida que recibes y
asumes las historias que yacen dentro de cada célula y en cada tejido de tu
cuerpo.
Y si tienes dificultad para acceder a ese
nuevo paradigma, aquí te dejo mi dirección para trabajar tú y yo, juntos, esta
absoluta novedad.
Si gustas, puedes compartir esto con alguna o
algunas personas interesadas en su crecimiento, desarrollo bio-psico-espiritual.
[1] Al
referirse a esto, dos grandes investigadores/innovadores, Eugene T. Gendlin (1982.)
descubridor del Focusing (ver Focusing.
Proceso y Técnica del Enfoque Corporal. Ed. Mensajero. España. (1982.) -a
quien le dedico ese escrito-, y David J. Bohm (https://www.revistasinrecreo.com/wp-content/uploads/2015/11/Bohm-David-La-Totalidad-y-El-Orden-Implicado.pdf) quienes,
sin haberse conocido personalmente utilizan casi el mismo lenguaje al
referirse a la concepción del Universo unificado e indiviso que nos contiene y
contenemos; Gendlin desde la Psicoterapia experiencial y la Filosofía de lo
implícito y Bohm desde la Teoría de la Relatividad y la Mecánica Cuántica,
teniendo acceso y adentrándonos en lo que ahora se nombra como la
Supraconciencia que habitamos, que somos, que nos habita, guía, sana,
transforma.
[2] Este
relato, en su forma restringida y por cuestión de espacio, fue publicado en la
Revista The Folio, del TIFI (The International Focusing Institute): http://www.focusing.org/folio/Vol20No12007/11_BefriendingFear.pdf
Ya no está aquí en inglés pero sí en
japonés.
「恐怖と友だちになる:二つの視点から語られた一つの
物語」 BEFRIENDING FEAR: A Story Told from Two Angles Dr. Juan Prado
Flores ジュアン・プラド・フローレス訳小坂淑子、監訳増田實
[3] La consulta médica pediátrica comienza con la recopilación
de datos que los médicos englobamos con el nombre de “Antecedentes perinatales”.
En retrospectiva se podrá ver la importancia de estos antecedentes relatados
por la madre de la pequeña y su conexión con los hechos que tendrán lugar.
[4] Tanto
desde las experiencias paranormales como desde muchos otros enfoques, existen
fundamentados puntos de vista que sugieren que estamos aquí por motivos más
profundos que solo por la falla de un método anticonceptivo, es decir, nadie
hemos venido aquí por error. Ver, por ejemplo, https://www.youtube.com/watch?v=xth6KxE8ulM
[5]
Obviamente el subrayado es mío. Al decir Miriam este “no sé” …. parece que tiene la expectativa de que, al consultarme
como pediatra, yo le diga por qué su
hija responde con llanto a sus cuidados maternales y que mi respuesta la
oriente y/o le dé la solución a su doloroso problema. Como médico, yo pude
haberme decantado por tratar de dilucidar mentalmente este no sé, e incluso, utilizar mi autoridad para dale algunos consejos como
qué hacer para calmar a la pequeña, como acercase a ella, qué hacer antes de
tocarla, y mil etcéteras.
[6] A lo que
M siente en sus manos le podríamos
llamar desde la práctica médica occidental, un síntoma o “somatizar” en su
sentido habitual, pero en realidad ella ha relacionado lo que siente en sus
manos con el asunto que la ha llevado a consultar al pediatra. A esto sentido
por Miriam le llamamos “referente directo” y ¡vaya que vale la pena
localizarlo! Ver https://focusing.org/sites/default/files/legacy/es/una_teoria_del_cambio_de_personalidad_version2008_trad_riveros_031209.pdf, la traducción al español es de
mi estimado amigo chileno Edgardo Riveros Aedo.
[7] Por favor nota que esas sensaciones que culminan con este
segundo no sé, nos están invitando (a
Miriam y a mí) a ir a una potencialmente sanadora interacción intra e
interpersonal, no sólo del asunto expuesto, sino, como veremos, de otros asuntos
implicados en ese “no sé.”
[8] Esta línea _____ expresa
la pausa (pausa revolucionaria:
Marion Hendricks-Gendlin, https://focusing.org/social-issues/hendricks-peace) que le ha
permitido a Miriam pasar de un proceso mental, a tomar conciencia de que ella
está sintiendo ese algo a lo que aún
no puede darle un nombre, que expresa con este segundo “no sé”. ¡Esto es muy
importante! Este tránsito en el interior de Miriam denota su habilidad para
entrar en un nivel de conciencia al que todos los seres humanos tenemos la
capacidad de acceder, ya sea intuitivamente o mediante esta técnica-proceso.
Aquí puedes ver que Miriam tiene esa habilidad desarrollada en alto grado como lo
ha puesto en claro la llamada Escala Experiencial que da cuenta de que “el
proceso interior del cambio” está teniendo lugar. Ver https: //www.empowerser.com/la-escala-experiencial/
[9] A este “no
sé” conceptualmente vago, pero claramente sentido que contiene un
cierto significado para Miriam, le llamamos referente
directo o felt sense (E. T. Gendlin),
sensación sentida, sensación con sentido o significado sentido. Así que este
segundo “no sé”, completamente distinto del primero, denota que M intuye o sabe, que lo que siente
en sus manos tiene que ver con la reacción de su bebita a sus cuidados
maternales. En la misma frase, ella ha pasado de un no saber intelectual, a
esta sensación-sentida que tiene la capacidad de desenvolverse, lo cual quedará
nítidamente evidenciado más adelante. Si Miriam no hubiera hecho la transición
de lo mental a lo referido como no conceptualmente claro, las cosas que están
por acontecer en ese relato, no se hubieran dado.
[10] Esta
pregunta estuvo a tono con lo que Miriam me había referido acerca de las
sensaciones en sus manos. Afortunadamente yo no lo pasé por alto. Así que mi
pregunta … ¿siente que hay algo que
le impide disfrutarla?, simplemente valida la referencia de Miriam a lo
físicamente sentido en sus manos. Si en lugar de hacerle esa pregunta la
hubiera obviado, yo habría bloqueado el proceso corporal.
Afortunadamente seguí mi intuición (no mi pensar como médico) y mi conocimiento
y experiencia en el Enfoque Bio-espiritual. Gracias a ello pude formularle esta
crucial pregunta.
[11] Lo instantáneo de su
respuesta: “¡Sí! ¡Mis manos!”, nos dice que ella
está aceptando tácitamente que eso que ella siente aunado a la ausencia
del sentimiento de bienestar propio de la relación materno-filial, tiene que
ver con el malestar de su hija. Para entonces, yo estaba admirado de que ella
siguiera en este incómodo plano interior en lugar de querer comprender y
arreglar las cosas con y desde, “su cabeza”.
[12] Se
trata de un saber no pensado, sino sentido. Miriam intuitivamente “sabe”
que ella no solo tiene significados en su mente, sino que también su
cuerpo expresa sus propios significados. Esto, por banal que pueda parecer, es un
trascendental descubrimiento científico de E. T. Gendlin, ampliando enormemente
la dimensión de la conciencia humana y del papel insustituible de nuestro
cuerpo, en la resolución de nuestros asuntos existenciales.
[13] Mi
sensación corporal concatenada a todo lo antes referido por Miriam me lleva a
hacerle esta propuesta como invitación a adentrarnos en el proceso bio-espiritual.
[14] Esta
instantánea respuesta afirmativa de Miriam, libre de bloqueos o resistencias,
habla de que ella sigue conectada no
sólo con su cuerpo y sus sensaciones, sino también con el significado vivo,
sentido, que está tratando de decirle algo, lo cual, como verás, ella mantuvo
durante todo el ejercicio. Estamos en terreno firme y fértil desde el que es
posible que Miriam lleve su doloroso asunto adelante por causes inéditos y absolutamente
impensables.
[15] Parece que su instantáneo
consentimiento viene de su clara decisión de llevar a cabo, desde su
incertidumbre, una propuesta que desconocida para ella y hecha por un médico
que acaba de conocer. Y como Miriam ya tiene la conexión-físicamente-sentida en
sus manos de su asunto, comenzamos desde ella.
[16] Esta
propuesta propicia que Miriam entre a sus espacios interiores en los que, como
veremos, todo es posible.
[17] En cualquier terapia exitosa
y en la práctica del Enfoque Bio-Espiritual E B-E), tanto la comunicación
verbal como los silencios son no solo importantes sino trascendentales como lo
podrás constatar en el curso de este relato.
[18] Pese al momento de tanta
incertidumbre que estaba viviendo, Miriam pudo acoger mi sugerencia de volver a
su cuerpo para seguir en conexión con lo que estaba surgiendo dentro de él.
[19] Al acceder a volver a cerrar
sus ojos, Miriam estaba abriéndose a un altísimo nivel de
vulnerabilidad, con lo cual, y aunque parezca lo contrario, ella ¡estaba
llevando adelante el poderoso proceso del cambio!
[20] Tensión que no va a
concluir hasta que su asunto no haya sido resuelto desde adentro.
[21] ¿De dónde le vino a M
esta impactante declaración? Esto mismo te preguntarás cuando tengas tus
propias experiencias bio-espirituales, o lo confirmarás si ya las has tenido.
Por ahora, simplemente date cuenta de que si hubiera provenido de sus procesos
puramente racionales hubiera sido devastador para ella. En cambio, cuando un símbolo como este (y otros más que
vendrán) se van integrado en un todo mayor, el resultado es, por decirlo de
alguna manera, milagroso.
[22] El
“reflejo” empático, no es sólo la repetición de las palabras que ella ha dicho.
También ayudó a que Miriam sintiera que no estaba sola, que estaba siendo
escuchada, que podía confiar en quien la estaba acompañando y en lo que estaba
surgiendo al tiempo que pudo sentirse, respetada, aceptada, acogida.
[23] Gracias a la
investigación de Gendlin, plasmada en su Filosofía de lo Implícito y en su
Terapia Experiencial, hoy sabemos que la sensación
sentida de Miriam en sus manos ha interactuado con la frase “nunca vas a ser una buena mamá…”
ensamblándose y llevando adelante su delicado asunto. Más adelante veremos más
de cerca lo que aquí ha pasado. Por ahora sólo quedémonos con que a esto es a
lo que tanto Rogers como Gendlin le llaman congruencia:
la capacidad (que todos tenemos) de experimentar fisiológicamente nuestros
sentimientos y permitir que éstos se simbolicen con precisión.
[24] El cuerpo lleva nuestros asuntos como totalidades experienciales
físicamente sentidas y no como fracciones o partes de un rompecabezas. En base
a ello es que le propongo que tome conciencia de cómo se siente la totalidad
que está viniendo y sintiendo.
[25] Miriam ha podido
verbalizar lo que está sintiendo: ¡tristeza!
[26] Estamos propiciando el
que Miriam tenga un acercamiento físico, sentido, para con eso que ella ha
nombrado como tristeza.
Se trata de una
vivencia en la que no solo no hay certeza alguna ni caminos trazados, sino una
intensa sensación de vulnerabilidad, vulnerabilidad
que lejos de ser una manifestación de debilidad, entraña, como veremos, un enorme poder trasformador. Estamos en lo no racionalmente discernible,
en lo no predecible ni mentalmente controlable. Estamos en territorio místico,
sagrado.
Puedes
darte cuenta de que el eje de donde parte el proceso Bio-espiritual es nuestro SENTIR,
a veces placentero, a veces intenso como ahora, lo cual, paradójicamente, es
más llevadero que el sólo pensarlo.
[27] Seguramente ustedes se
han estado dando cuenta de por qué es tan importante mantener el contacto con
el cuerpo y su enorme sabiduría.
Así que al pedirle
que vea dónde está ese lugar “triste”
dirigimos su presencia a lo que está surgiendo en su cuerpo. Se trata de apoyar
el que Miriam le dé su presencia aceptante a ese lugar triste, permitiendo que
sea el propio cuerpo el que lleve adelante el movimiento de avance.
[28] Este
lapso de tiempo es lo que tardan en externarse estos procesos corporales. De
hecho, está demostrado que nuestros procesos biológicos se rigen por la física
cuántica y no por la newtoniana. Ver cap. 4 del libro La biología de la creencia de Bruce Lipton: https://evolucionartecoach.com/wp-content/uploads/2020/05/la-biologia-de-la-creencia-dr-bruce-h-lipton.pdf
[29] Este extenso señalamiento
de todo su pecho habla de cómo sus pechos repletos de su leche que la bebita
rechaza, están sufriendo por ello.
Al surgir esta nueva
sensación trae consigo con un nuevo significado. El asunto como totalidad físicamente
sentida, ha recorrido un trecho más hacia su resolución.
[30] Al yo reflejárselo empáticamente, le confirma a Miriam que lo que está
sucediendo en su cuerpo también tiene sentido y significado para mí (diferentes
a los de ella, pero acordes con mi propia historia de vida), lo cual redunda en
que ella pueda mantenerse enraizada en
su cuerpo y a mí me permite a constatar que el proceso está yendo adelante.
[31] Si
esos lugares físicamente sentidos están ahí es porque nos quieren comunicar
algo importante, no para hacernos daño. De hecho, podemos sentir que ellos nos
atraen. Y de la misma manera podemos llegar a sentir que nosotros también los
atraemos, estableciéndose una afinidad y dialogo humano, amoroso, profundamente
espiritual: bio-espiritual.
[32] El no estar sola sino
acompañada, crea un clima confiable que la invita a arriesgarse e permanecer
con lo que está surgiendo/sintiendo. Las dos presencias, la de ella para ese lugar
y la mía para ella están llevando adelante el asunto como totalidad.
[33] Es inestimable la
importancia y la trascendencia del papel de la presencia cálida, acogedora
(carrying-feeling-presence que es lo que realmente somos) que quien la
está acompañando le está dando a ella, lo cual crea el clima interior, la elevada ‘frecuencia vibratoria’ que permite
que el cambio se dé. Esta poderosa presencia también nutre la interacción entre
quien enfoca y quien acompaña.
[34] Recuerden
que estamos hablando de lugares físicamente sentidos. Es decir, de algo tan
real como que lo sentimos pues nadie puede dudar de estar sintiendo lo que está
sintiendo. Estamos trascendiendo el “pienso luego existo” que reinó por siglos
en el pensamiento filosófico de Occidente.
[35] Es de esperar que venga
otro símbolo
que se conecte con la sensación dolorosa y produzca otro novedoso
movimiento hacia adelante (carrying
forward: Gendlin) …
[36] Al no haber Miriam
reprimido ni suprimido el sentimiento de profunda tristeza y en lugar de ello
llevarle una presencia acogedora, ha llevado adelante el proceso de simbolización de la experiencia,
¡cambiando su significado!
Desde y con, Gendlin:
“Usamos la palabra ‘simbolizar’ en un sentido raro pero cierto. Simbolizar aquí
no significa representar en símbolos”. En este contexto, el símbolo es algo que viene al estar
atendiendo un asunto físicamente sentido el cual se expresa ya sea mediante una
palabra (ahora en la frase: nunca vas a ser una buena mamá…), una imagen, un
recuerdo, lágrimas… en cualquier cosa que encaje, que ajuste, que se adecúe al
significado-sentido en el cuerpo, llevando adelante el proceso y cambiando su
significado. Ver Existencialismo y Psicoterapia Experiencial en Psicoterapia
Experiencial y Focusing. La Aportación de E. T. Gendlin, en C. Alemany, Desclée
De Brouwer, p. 50.
Ha venido el recuerdo/símbolo
que adentra a Miriam en el terreno de lo inédito, de lo inesperado, de lo
absolutamente novedoso. Es en las profundidades de su vulnerabilidad donde se
ha generado ese nuevo paso. Ya nos
dirá ella qué tuvo que ver esta simbolización con el duelo por la muerte de su
hermana. En la Filosofía de lo Implícito de Gendlin, encontramos la explicación
de este fenómeno: Lo implícito en la sensación de sus manos, se explicitó en: “nunca vas a ser una buena
mamá”. Y lo implícito en la tristeza físicamente sentida se explicitó en el
recuerdo de la muerte de su hermana. Al explicitarse lo implícito, ha llevado a Miriam a una comprensión más profunda y
a la resolución de un asunto reciente y de otro que, por años, ella había
estado cargando. En tal proceso, mente y cuerpo, cuerpo y mente han actuado
como un todo y no como partes de un rompecabezas. Ver: La
primacía del cuerpo, no la primacía de la percepción: cómo el cuerpo conoce la
situación y la filosofía. http://www.focusing.org/gendlin/docs/gol_2162.html
[37] Y me sigue sucediendo lo
mismo al recordarlo. Se ha dado una interacción empática de
respeto y aceptación incondicional entre Miriam y quien le acompaña, lo que resulta
en una bendición para ambos que yo sigo recibiendo, disfrutando, agradeciendo,
pues como también dice Gendlin, la simbolización de una experiencia contiene
una “aplicación global” (ver “Una teoría del cambio de la personalidad) para un
sinnúmero de asuntos tanto en Miriam como en su acompañante.
[38] Otro
significado sentido que habla de la extrema vulnerabilidad en la que Miriam se
encuentra ahora ¡en la que ha permanecido y la que dará frutos inmediatos así
como a corto, mediano y largo plazos!
[39] En el E B-E nos
mantenemos enraizados en el cuerpo sintiente lo cual deja fuera el análisis,
los juicios, las interpretaciones.
[40] Otra sensación con
significado o sensación sentida: (felt
sense: Gendlin) que, por
definición y como dijimos al principio, desde lo implícito, parece que está en vías de explicitarse.
[41] Al atender esta
propuesta, ambos creamos un clima en el que lo implícito se puede explicitar.
[42] Este
tipo de tiempo expresado en minutos (Kronos),
implica otro tipo de tiempo o kairós para el que Miriam sólo
tiene que estar presente y abierta para recibir lo totalmente inesperado.
[43] El asunto inconcluso se ha
completado (resuelto) desde sus más profundas raíces corporales, dejando …
[44] … dejando una sensación de
alivio, de bienestar, no sólo por haber descargado una pesada carga, sino por
haber recibido un inimaginable regalo. Desde la investigación de Gendlin, a esto le llamamos “cambio
corporal sentido” (bodily felt shift). El
enorme contraste experimentado entre el “antes” y el “después” de la
experiencia bio-espiritual, expresa un proceso creativo que implica la toma de
conciencia de la gratuidad y del poder transmutador/sanador que nos habita, y que,
de hecho, lo somos. Este proceso viene a revelarnos algo más de nosotros mismos de
una manera tan clara y evidente que nos lleva a aceptarnos y amarnos con lo que
sea que llevemos dentro, lo que puede resultar incomprensible o absurdo para la
mente racional
[45] Por sí misma, Miriam ha dado el Sexto Paso
del E B-E: “Nutrir y fortalecer” que consiste en que habiéndose uno dado cuenta
de que el proceso se ha dado sin intervención del razonamiento mental, de algún
tipo de dirección predeterminada, y sin intervención de la voluntad consciente,
claramente uno siente que ha recibido un impensable regalo. Así que para cuando
yo se lo sugerí, ella ya lo había hecho, lo cual nos indica que el agradecer es
consustancial a la experiencia misma de sentir/saber que ha actuado ahí algo
benevolente sobre lo que no se ha tenido control alguno. Esto abona a que se
trata de un proceso con dirección y propósito hacia lo saludable, ¡que viene de
adentro!
[46] Nunca ha sido un secreto el que la apertura a la propia historia
implica siempre una ampliación de nuestra conciencia como ocurre en fenómenos
paranormales como la telepatía, la precognición, la telequinesis, la
canalización, la mediumnidad, las experiencias místicas. Regresar de ahí a la
experiencia ordinaria requiere de cierto tiempo de reajuste.
[47] Como puedes darte cuenta,
durante este proceso, en ningún momento recurrimos a algún concepto
psicológico, a alguna doctrina, a una escuela de pensamiento, pues los recursos
para llevar adelante nuestros asuntos vitales ya los llevamos adentro, son
patrimonio de la humanidad. Es solo cosa de ponerlos en acción tanto para
beneficio propio, para el bien común, para la evolución universal, como lo verás
enseguida.
[48]¿De dónde le vino a Miriam
esta inusitada decisión?, ¿cómo se elaboró?, no hubo una lista de pros y
contras, tampoco una sugerencia de mi parte… Podemos decir que vino del propio
proceso experiencial, es decir, que tal proceso que es ella misma, está
comprometido con su propia salud sin haber dependido de un consejo, de algún
tipo de inducción, menos de intrusión, es decir, sin que hubiera un proceso
mental, racional, reflexivo, inductivo, deductivo o volitivo de por medio. Todo
esto me condujo al recuerdo, corporalmente sentido, de un texto bíblico que
antes de mis experiencias de Focusing y Bio-espiritualidad no había tenido el
especial sentido que ahora tiene para mí: “Pero
me formase un cuerpo y heme aquí dispuesto a hacer tu voluntad.” Ahora puedo
ver que Miriam había llegado a una dimensión libre de bloqueos y resistencias
que la empoderó para “hacer la voluntad de Dios” que es hacer lo
amoroso/compasivo en favor de ella misma ¡y de su hijita! Pero todavía nos
falta ver hasta dónde ha estado llegando este amoroso empoderamiento…
[49] Una vez vivido, Miriam no
puede dudar de lo ocurrido por más asombroso que haya sido. Así lo revela su respuesta
afirmativa, instantánea, contundente.
[50] En
el E B-E no dirigimos a quien enfoca a
la acción, pero si ésta aparece, propiciamos que la persona tome conciencia de
que esa decisión proviene de lo que ha experienciado.
[51] La resonancia de esta
experiencia y de muchas otras al acompañar a otros en su proceso bio-espiritual
siguen vigentes en mí. En ocasiones no se puede distinguir claramente quien ha
sido más bendecido por el proceso del cambio, quien enfoca o quien lo acompaña.
[52] Ya
veremos otra singular faceta de lo que la madre de Miriam llama “cambio
completo”.
[53] La madre de Miriam sabía muy
bien que su hija lo había intentado sin haber sido capaz de hacerlo.
[54] Ahora, en el acto de
bañarla, Miriam la limpia, la purifica de las dolorosas historias inconclusas
que cargaba desde antes de embarazarse que fueron resueltas y que no solo no se
interpondrán en la relación madre/hija, hija/madre, sino que serán fuente de
salud y desarrollo para cada una y para su relación presente y a futuro
mientras Miriam mantenga este tipo de interacción consigo misma. Estamos ante
el despliegue en ella de su libre albedrío que no es sino empatar su voluntad
con la de una amorosa presencia Mayor; es acceder a la misma sanadora
frecuencia vibratoria de la Fuente, del Todo, de la Consciencia, para el
creyente, de lo Divino.
[55] … Y la pregunta es,
¿Miriam llevó a su hija?, ¿la pequeña Karen llevó a su mamá? (…) Sólo recodemos
lo espiritualmente poderosos que son los pequeños recién nacidos. Acaso al
verlos no nos sale del corazón decir algo como: ¡Me lo(la) cómo!
[56] ¡Cuánto
dolor y sufrimiento alberga la humanidad entera y cuán vasto y esperanzador, el
trabajo y el camino que cada uno tendremos que ir recorriendo a lo largo de
nuestra vida! La buena noticia es que hoy contamos con este modelo que nos
ayuda a atender nuestros asuntos donde los llevamos en el cuerpo, ¡modelo-proceso
que podemos enseñárselo a nuestros niños! Ver: “Beyond the Myth of dominance, an alternative to a violent society (Más
allá del mito del dominio, una alternativa para una sociedad violenta)”, de
Edwin M. McMahon. https://biospiritual.org/why-biospiritual-focusing/
[57]Como
a Miriam, a todos nos es difícil ponerle palabras a este tipo de experiencias,
ya que ¡es más fácil vivirlas que ponerlas en algún tipo de lenguaje!
[58] Recordemos que ni Miriam
ni su madre podían pasar frente al hospital donde había muerto su hermana nueve
años antes.
[59] Se trata de la presencia
cálida y acogedora aportada por Edwin M. McMahon, que involucra al cuerpo, que
se da mediante el cuerpo, ¡con el cuerpo entero!; algo muy distinto del
lenguaje mental, correcto y educado que solemos utilizar en el trato social,
con personas queridas y aun para con nosotros mismos.
[60] Podemos decir que,
acompañada por Miriam, su prima en estado de shock, había estado gestando algo totalmente novedoso e impensable;
en esa lágrima, su prima Rocío ha simbolizado el proceso que ha ocurrido en su
interior y que ha “llevado adelante” su propia problemática, como veremos adelante.
Al escuchar el relato de
Miriam me di cuenta del increíble poder sanador que todos llevamos dentro y que
puede poner en acción alguien que está entre la vida y la muerte en una unidad
de cuidados intensivos (UCI).
[61]En sus enfoques, Miriam había experimentado
cómo atender sus propios asuntos, y eso fue lo que hizo al atender a su prima
moribunda “salvándole la vida”.
Pero ¿fue algo
aprendido?, o simplemente fue poner en acción el conocimiento implícito en ella
que se despertó al atender la situación con su hija. Miriam hizo algo similar
lo que hacía la Dra. Elisabeth Kübler Ross, al atender moribundos. Ver: Elisabeth Kübler Ross:
"La Mujer que Miró la Muerte a la Cara", La muerte, un amanecer (youtube.com)
[62] Ello parece indicar que no había
procesado el duelo por la muerte de su hija acaecida años atrás.
[63] Muchos
testimonios de personas que han tenido experiencias cercanas a la muerte (ECM) se
refieren a estas figuras como seres de
luz o como ángeles que las envuelven en amor, las acompañan, las guían, las
empoderan y regresan de sus ECM transformadas y sin temerle a la muerte. Ellas
han tenido la experiencia directa de que sus ECMs les ha mostrado el
significado de su historia y el propósito de sus vidas. Mi querido amigo Jorge
Jordán, experto en respiración holotrópica, me ha dicho que para él ese
episodio no es sino el hacerse una sola cosa la conciencia de Rocío con la
Presencia-Conciencia mayor que nos envuelve, sostiene, nutre como sustento de todo
cuanto existe.
En muchas experiencias
cercanas a la muerte (ECM) la masa cerebral carente de perfusión sanguínea
debido al shock séptico (que puede ser también, hemorrágico, cardiogénico,
neurogénico, etc.) en que se encontraba su prima, había dejado de funcionar, dando
libre paso a material que no viene de
su mente, sino de, según algunos, de una conciencia Más Abarcadora. A este
dominio, algunos físicos cuánticos le llaman la no-localidad (Alain Aspect
Premio Nobel, su descubridor) señalando que estamos en una dimensión fuera del
tiempo-espacio. Ver: https://www.youtube.com/watch?v=Zpeo_mF5_gM&t=358s&ab_channel=NextLevelSoulEspa%C3%B1ol
[64] Desde una visión espacio-temporal, racional, Miriam y su prima
Rocío funcionaban como dos seres humanos distintos, sin embargo, en la
experiencia de Rocío, la voz era de Miriam y el amoroso mensaje se lo hacía
llegar ese ser luminoso. Así que tal Figura y Miriam se habían hecho una sola y
la misma envolvente, amorosa, acogedora y transformadora Presencia/Conciencia
¡en Miriam y su prima!
Humildemente
siento que también abarca a quien acompañó a Miriam en el proceso que trajo
consigo la resolución del problema entre ella y Karen su hijita recién nacida y
todo lo que tuvo que pasar para que se diera esa interacción, lo cual recuerda
la noción de la unicidad de todo cuanto existe y del entrelazamiento cuántico como
disolución de la dualidad, así como el fenómeno de la “no localidad” cuántica
entre las múltiples dimensiones de la realidad.
[65] En sí
misma, la toma de decisiones es un capítulo crucial en la vida individual, como
lo fue para Miriam decidir bañar a su hija y para Rocío, su prima, la decisión
de querer tomar la vida en sus manos. Ese es otro fenómeno frecuente en muchas
ECMs. Ver https://www.youtube.com/watch?v=oUhZIBJZTvY&t=3982s&ab_channel=SomosAlma
[66] Y regresar transformada
para iniciar una vida nueva. Este tipo de transformación es una constante en
muchas experiencias cercanas a la muerte (ECM). Para muchas mujeres que
regresan de su ECM, volver a esta dimensión tras haber llegado a paladear el
amor del Más Allá, entraña un “amor infinito” que sienten por sus hijos. https://www.youtube.com/watch?v=l9Y1W8op6u0&t=1032s&ab_channel=ChristianArg%C3%BCelloG%C3%B3mez
[67] El
médico psiquiatra, Bruce Greyson, el más reconocido experto a nivel mundial en
ECM, dice que en los estados expandidos de conciencia en los que se dan
las experiencias místicas, está reducida al mínimo la actividad cerebral. Es
como si el cerebro –dice- se apartase y dejara a la mente interior (la
conciencia) desplegarse plenamente. Ver https://www.youtube.com/watch?v=0ERUlyxz_V4&t=743s.
[68] Como
Miriam, su prima también regresó
para ser, entre otras cosas, “una buena mamá”.
[69] Uno de los más grandes
obstáculos que se nos presentan para entrar a nuestro mundo interior son
nuestros miedos, por ello es que, culturalmente hablando, intentamos eliminarlos
con la esperanza fantasiosa de conquistarlos, destruirlos, someterlos.
[70] Con frecuencia tratamos
de encontrar el sentido de nuestra vida fuera de nosotros, dejando de lado los
recursos interiores que todos tenemos disponibles para encontrarlo.
[72] Muchas
personas que tienen una experiencia cercana a la muere hablan de un lejano
punto de luz, de una puerta, de un pozo, de algún tipo de vía de acceso que muchas veces conecta con algo
indescriptiblemente grande y hermoso … Entre otras cosas, esto nos lleva a
preguntarnos qué tantos elementos surgidos al enfocar, surgen también en las experiencias cercanas a la muerte
(ECM).
[74] Con todo y lo
desconcertante de la experiencia, Miriam fue capaz de ir
en pos de esa luz. Al entrar al proceso de atender nuestros miedos para tener
acceso a la luz, en términos espirituales se le llama la noche oscura (san Juan de la Cruz), la sombra (C. G. Jung) el descender
a nuestros infiernos interiores (Joseph Campbell).
[75] Miriam
decide acercarse de manera
amorosa a esa niña que llevaba en su carne la tristeza y el abandono de su
infancia. Esto le confirió un poderoso movimiento sanador a su experiencia.
[77] Puede ser aterrador estar
en un lugar como este. Sólo démonos cuenta si en lo cotidiano no tratamos de
sustituir los momentos y las situaciones dolorosas por otros y otras menos
atemorizantes.
[78] Miriam
tuvo la opción de salir y abandonar su proceso dejando todo sin resolver
¡reciclándolo! Pero su actitud de apertura, desencadenó la poderosa fuerza
interior venida de adentro de ella misma que la capacitó para continuar ahí descubriendo su propia y liberadora
verdad.
[79] El miedo que la había llevado ahí había cumplido su misión al
mostrarle las historias escondidas a las que Miriam tuvo acceso. ¡Nuestros
miedos más profundos son poderosos mensajeros de buenas nuevas y fuentes
potenciales de salud y liberación!
[80]
Miriam ha puesto en estas palabas lo mismo que Gendlin (descubridor del
Focusing) pone en las de un cliente: “Si usted se introduce en algo de veras y
permanece ahí, es como meterse dentro del ojo de un huracán…encontrará quietud
y puede ver dónde se haya en realidad”. Ver: https://focusing.org/gendlin/docs/gol_2145.html,
Nota 13, No. 1.
[81] En todo ese párrafo Miriam
describe la autopropulsión (ver El
experienciar y la creación de significado de Edgardo Riveros: https://focusing.org/sites/default/files/upload/2022-05/El-experienciar-y-la-creaci%C3%B3n-del-significado-estructura-Edgardo-Riveros-Aedo-2016-12-07.pdf
del fenómeno procesal que la experiencia humana es. Aquí ya no se trata de unas
manos frías, de una tristeza, de un dolor, de una hermana muerta… Todo eso ha
sido vivenciado como un todo y no como contenidos distintos para ser arreglados
uno por uno.
[82] Esto podríamos compararlo
con la culminación del proceso de revisión de vida de las ECMs experimentando
como un amor incondicional que, entre otras cosas, implica un proceso de
autoperdón lo cual cambia la manera de vernos a nosotros mismos.
[83] Esto que parece ficción suele ser la manera como se
desenvuelven, se resuelven, mediante el E B-E, las historias traumáticas que
vivimos no sólo de pequeños sino durante nuestra vida intrauterina, y, según
muchos, historias ancestrales y de nuestras vidas pasadas. La bibliografía
sobre esto es amplísima y tiene mucho sustento.
[84] Ese lugar no estaba
en “el más allá”, Miriam lo encontró ¡dentro de sí misma! Obviamente,
trascendiendo desde su propio cuerpo, el espacio/tiempo. En esta experiencia Miriam
resolvió su miedo a la muerte y, como vimos antes, creó dentro de ella el
espacio para luego ir con su prima moribunda, acompañarla al decidirse por la
vida y encontrar un nuevo sentido existencial. Se trata, sin dejar dudas para Miriam,
de un encuentro vivo con su hermana trascendida cuyos efectos instantáneos
se hicieron permanentes dando lugar a la resolución de su duelo.
[85] En estas
ligas se puede ver cómo el contacto con seres fallecidos mientras se enfoca, es profundamente sanador: https://www.focusing.es/en-foco_revista/en_foco_2.pdf, pág.
41 y https://www.focusing.es/en-foco_revista/en_foco_3.pdf, pág.
34. Esto nos lleva a preguntarnos qué tan cercanamente a una ECM puede
conducir un ejercicio de EB-E o quizá mejor, que podemos atender nuestras
pérdidas, nuestros duelos, nuestros asuntos detenidos sin necesidad de tener
una experiencia cercana a la muerte.
El enorme contraste
experimentado entre el “antes” y el “después” de la experiencia bio-espiritual,
es un importante factor que nos dirige hacia la toma de conciencia de la
gratuidad y del poder sanador que nos habita y que, de hecho, lo somos. El
momento en el que se da esta transición, sea al enfocar o sin estarlo haciendo formalmente, se puede sentir físicamente cómo entra en acción
algo nuevo, liberador (E. T. Gendlin).
[86] A la luz de la información que ahora tenemos, el alma de su
hermana no había podido hacer su “viaje a la Luz”, pues el duelo no resuelto de
Miriam (y su madre) se lo impedía. Hoy sabemos la importancia que tiene en
Tanatología el rendirse al apego a la persona fallecida y dejarla ir. Ver: https://www.youtube.com/watch?v=WDmV_i5ATB8&ab_channel=SomosAlma También sabemos que ese tipo de interacciones son en
ambos sentidos y que los seres trascendidos vienen en ayuda de sus seres
queridos para sanar traumas, enfermedades, adicciones, etc.
[87] En esa dimensión
experiencial Miriam se encontró con su hermana trascendida, estuvo
dialogando con ella, disfrutándola, agradeciéndole… y resolviendo el duelo por
su muerte que había estado afectando su vida, su intimidad, su familia, sus
relaciones… por todo ello, Miriam se encontraba profundamente agradecida.
Lo que aquí, en el
Focusing y la Bio-espiritualidad llamamos “experienciar”, incluye varias cosas:
1) sentir tu cuerpo por dentro, sin
analizar, sin juzgar, sentirlo sin interpretar, sin elucubrar, sin inyectarle
nuestras expectativas, ni las dulces ni las catastróficas; 2) recibir lo que estás sintiendo como
sea que lo estés sintiendo 3) esperar
que lo implicitito se simbolice (no siempre la simbolización es inmediata como
tampoco el cambio sentido). Todo esto pausando tu mente. 4) Y para compartirlo, debes estar en contacto
con tu experiencia, y dejar trabajar tus procesos mentales para ponerlo en un
lenguaje que resulte comprensible para quien o quienes lo escuchen. Todo esto ha
hecho Miriam.
[88] Esta bella expresión,
surgida de su experiencia transformadora corporalmente sentida, habla del poder
transformador de este proceso que incluye la interacción con el medioambiente,
la vida corporal, los sentimientos, significados cognitivos, relaciones
interpersonales y el yo mismo o Self.
Ver: Un modelo procesal, Parafraseado a E. T. Gendlin, Edgardo Riveros Aedo https://www.amazon.com/-/es/Edgardo-Riveros-Aedo-ebook/dp/B0DHFBCGTC
[89] Miriam no se quedó con su
experiencia liberadora sólo para sí misma, sino que, como hemos visto, la ha
hecho vida a su alrededor. Cuando yo la compartí en un aniversario de la
llegada del E B-E a México, a Edwin McMahon, uno de mis maestros de
Bio-espiritualidad a través del Focusing, no cesaban de fluirle lágrimas. Y aquí
entre nos, en la celebración del Primer Encuentro Iberoamericano de Focusing en
Argentina, el Dr. Gendlin, descubridor del Focusing, me hizo llegar un
afectuoso saludo con mi amigo chileno Edgardo Riveros Aedo, con quien envió un
mensaje felicitando y agradeciendo a la Comunidad Argentina de Focusing por ese
evento/celebración y al que yo contribuí compartiendo el tema de la
Bio-Espiritualidad.
[90] Esto que
estoy nombrando como transitar en
realidad implica que al tiempo que experimentamos la tristeza (el dolor o lo
que sea real, físicamente sentido) dándoles nuestra aceptación y acogida a
nuestros significados sentidos, creamos el espacio interior en el que pueden
desenvolverse y resolverse nuestros asuntos detenidos.
[91] Esto
mismo es lo que está descubriendo la física cuántica. El llamado universo
holográfico implica que lo que pasa en él está pasando también en todo ser
humano, de manera tal que al sanar algo en cualquiera de nosotros, la salud
llega, a todo ser vivo, a todo ser humano. Sólo tenemos que descubrir la poderosa
tecnología corporal que somos y aprender a dejarnos guiar por ella. Ver https://www.youtube.com/watch?v=HPmQYTwxTdo&t=2370s
[92] Comparto este escrito
para mostrar lo que sucede al aplicar este nuevo paradigma en la resolución de
nuestros asuntos existenciales, cualesquiera que ellos sean, así como para
invitar a los lectores a tener la personal e intransferible experiencia de que estar
conectados consigo mismos, con los demás y con el Todo, a lo cual cada vez más
seres humanos están teniendo acceso, está dando lugar a una masa crítica que,
literalmente, está “renovando la faz de la tierra” con reverberaciones de
alcance cósmico.